La calidad, cantidad, elasticidad y persistencia de la crema depende sobre todo de la frescura que tenga tu café. Un café viejo no te va a dar crema, es decir, un café con un tiempo de tostado superior a dos meses, ya empieza a perder muchas cualidades. Cuanto mayor es el tiempo de tostado, menor va a ser la crema de nuestros espressos. Un café con más de un año de tueste, es un café muerto.

Las Robustas nos dan una crema más densa, pero menos elástica que la que nos dan los Arábicas, además las Robustas nos dan sabores amargos y aromas a tierra que no queremos en nuestros cafés.

La crema también depende del perfil de tueste que le demos a nuestro café. Los cafés torrefactos ofrecen una crema muy densa y muy oscura, pero son espumosas y menos persistentes.

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